Hay encuentros de cine que no terminan cuando se apagan las luces de la sala. Permanecen en una fotografía compartida, en un abrazo al salir de una proyección, en una conversación que continúa días después, en un mensaje que cruza fronteras para recordar que el cine también construye comunidad.
Eso es lo que hemos vivido tras la 12° versión del Festival Internacional de Cine en las Montañas.
En estos días, las memorias del festival han seguido multiplicándose a través de fotografías, videos, publicaciones, entrevistas y palabras que llegan desde distintos lugares de Colombia, América Latina y el Caribe, recordándonos que las historias proyectadas encontraron un lugar en la memoria de quienes nos acompañaron.
Celebramos con profunda gratitud cada registro que hoy circula por redes sociales, cada relato compartido por nuestros invitados, realizadores y asistentes, así como el acompañamiento de medios de comunicación que hicieron eco de este encuentro. Desde las publicaciones internacionales realizadas en Cuba hasta el cubrimiento de medios regionales y locales, el festival continúa ampliando el alcance de las voces, los territorios y las historias que hicieron parte de esta edición.
Porque ese ha sido, desde hace doce versiones, uno de los sentidos más profundos del Festival Internacional de Cine en las Montañas: tejer redes. Raíces entre quienes crean y quienes miran; entre comunidades rurales y urbanas; entre países latinoamericanos que encuentran en el cine un lenguaje común para narrar la memoria, la diversidad y la esperanza.
El festival no termina con la ceremonia de clausura. Desde la Cinemateca de Salento seguiremos promoviendo procesos permanentes de exhibición, diálogo y formación para que las películas participantes y las obras ganadoras continúen encontrando nuevos públicos y fortaleciendo una cultura cinematográfica viva en el territorio. Muy pronto iniciaremos también la itinerancia del festival por otros municipios del Quindío, llevando parte de esta programación a nuevos escenarios para seguir construyendo encuentros alrededor del cine.
Además, estaremos compartiendo los resultados de la Residencia de Creación Documental y testimonios de sus participantes y protagonistas.
Y este camino continúa… Pronto daremos a conocer una nueva apuesta: la Casa de Artes Salento, un espacio que ampliará las posibilidades de creación, formación y encuentro para la comunidad artística y cultural del territorio.
Gracias por seguir haciendo que el Festival Internacional de Cine en las Montañas permanezca vivo mucho después de la última proyección.
Porque el cine no solo se proyecta: también permanece en quienes lo viven.
Comunicaciones – #Ficmontanas2026