Después de cinco días de salas llenas, conversaciones memorables, procesos de formación, encuentros entre realizadores y públicos, y una programación que reunió historias de Colombia y América Latina, el festival llegó a su última jornada reafirmando que el cine sigue siendo un puente para el diálogo, la memoria y la construcción de comunidad.
La jornada de clausura estuvo marcada por una amplia participación del público, que una vez más acompañó las proyecciones y las actividades finales antes de encontrarse en la ceremonia de premiación. Durante toda esta edición, a las cientos de personas que participaron en las diferentes actividades del festival, consolidando un espacio donde el cine trascendió la pantalla para convertirse en un escenario de reflexión, aprendizaje y encuentro entre generaciones, territorios y culturas.
Uno de los momentos más significativos de la noche fue el reconocimiento al talento de las producciones que hicieron parte de la Competencia Oficial. Tras la deliberación de los jurados nacionales e internacionales, fueron premiadas obras provenientes de distintos territorios y países, destacando la riqueza narrativa, estética y humana del cine latinoamericano y comunitario.
En Ficción, fueron galardonadas Malicia (Nacional) y Favela Amarela (Brasil), con mención para La Mona.
La categoría Documental premió a Sombras en la niebla (Nacional) y Adi Falla da Luz (Internacional), además de una mención especial para La Asociación.
En Animación, los reconocimientos fueron para Tuktu (Nacional) y Memoria Colectiva (Internacional), con mención especial para The Devil Room
En Ecocorto, fueron reconocidas Donde nace el nombre y Barro Ancestral, mientras que La Grandiosa recibió una mención especial.
La categoría Naturaleza distinguió a El canto de las aves y Chichakg, otorgando una mención a Armadillos: la voz bajo la tierra.
En Siembra Cine, el premio fue para Sonidos de la resistencia, con mención para Comadres.
La Ventana Regional reconoció a Custodias, otorgando una mención especial a De Caciques y Poetas.
En Largometraje Latinoamericano, el premio documental fue para Trashumantes, Suso & Eliseo (Argentina), con mención para 5 Historias de Amor y un Bolerón Desesperado (Cuba); mientras que el premio en ficción fue para El Huaquero.
El reconocimiento de Largometraje Cóndor Andino fue entregado a La Hija Cóndor (Bolivia)
El Premio del Festival fue otorgado a Neurótica Anónima, una obra que conquistó al jurado por la fuerza de su propuesta cinematográfica.
Por su parte, el público también tuvo la palabra. Los asistentes eligieron dos ganadores del Premio del Público a Un Poeta y Lactar, reafirmando que el cine también encuentra su mayor reconocimiento en la emoción y la conexión con quienes llegan a los espacios.
Como cierre de la premiación, desde el festival se hace la entrega del Premio Especial del Festival a la trayectoria de Mirtha Ibarra con unas palabras que el equipo dedicó a la gran maestra.
Nada de esto habría sido posible sin el compromiso de los realizadores, jurados, invitados nacionales e internacionales, aliados, voluntarios, equipos técnicos, medios de comunicación y, especialmente, del público que hizo suyo este festival desde el primer día.
Hoy se apagan las luces de la sala, pero permanecen vivas las historias, los aprendizajes y los encuentros que hicieron posible esta edición. Nos despedimos con la certeza de que el cine sigue siendo un territorio para imaginar, dialogar y transformar, y con la ilusión de volver a encontrarnos muy pronto para seguir celebrando las historias que nos unen.
Gracias por creer, participar y hacer parte de esta gran fiesta del cine. Nos vemos en la próxima edición.
Comunicaciones – #Ficmontanas2026